La escuela de los siete enanitos
Aïda Martí Calatayud y Maria Caselles Bolufer
Érase una vez....
Érase una vez, al final del invierno, una joven y bondadosa reina que estaba profundamente enamorada de su rey. Una tarde, paseando por el jardín de su palacio, vio una rosa roja y la tocó, en ese momento se pinchó con una de sus espinas y cayeron tres gotas de sangre en la blanca nieve.
Fue en ese momento cuando la reina deseó tener una hija con la piel tan blanca como la nieve, unos labios rojos al igual que la sangre y el pelo negro como las alas del cuervo que volaba en ese momento. Y sin duda el deseo se cumplió, naciendo una preciosa y encantadora princesa. Recordando el momento en el que la reina deseó ser madre, decidieron llamarla Blancanieves.
Después del nacimiento de la princesa, las malas noticias llegaron al reino, la reina había enfermado. Unos días después, se anunció su muerte. Dejando así a la pobre Blancanieves sin madre.
Meses después de la muerte de la reina, el rey se casó con una nueva mujer, bella pero muy fría. Llegado a este punto, os estaréis preguntado quién soy yo, pues, soy aquella preciosa princesa blanca como la nieve que nació del fruto de un amor verdadero.
Los días posteriores a la boda de mi padre, me dí cuenta de la frialdad de mi madrastra. Ella en realidad era una hechicera muy poderosa, egoísta, malvada, mala, excesivamente vanidosa y poseedora de un espejo encantado. No obstante, mi padre no se daba cuenta de esta realidad.
Con el paso del tiempo, la envidia de mi madrastra hacia mí aumentaba. Ella cada día se ponía delante de su espejo mágico y le preguntaba:
- Espejito, espejito, ¿quién es la más guapa del reino?
Y el espejo respondía repetidamente:
- Tú, mi ama.
Pero un día, al preguntarle la madrastra a su espejo quién era la más guapa, este le contestó:
- Lo siento mi ama, tú eres guapa, pero hoy está más guapa Blancanieves.
Entonces la madrastra enfurecida llamó al cazador del palacio ordenándole que me llevase al bosque y que me matase. Pues, la madrastra quería como muestra, mi corazón.
Cuando el cazador y yo llegamos al centro del bosque, este me contó las malvadas intenciones de mi madrastra. Finalmente, decimos que yo me quedase en el bosque y este le llevaría a mi madrastra un corazón de jabalí.
El cazador se fue, y yo me quedé sola en el bosque. En ese momento, recordé mi pasión por la enseñanza y pensé lo bonito que sería crear una escuela en medio de este precioso bosque.
Entonces, dí media vuelta, ví una casita muy pequeñita y entré. Dentro de esta casita había una mesita muy chiquitita con 7 sillitas y 7 camitas. Estaba muy cansada y decidí acostarme en las camitas. En aquel entonces yo no sabía que dicha casita tenía dueños. No obstante, cuando me levanté me ví rodeada de 7 enanitos. Uno de ellos exclamó:
- "Miradla, es muy hermosa".
Y otro respondió:
- "Sí que lo es. Podríamos pedirle que se quedara a vivir con nosotros".
Después de una larga charla, decidí quedarme a vivir con ellos y acompañarlos durante su camino educativo. Así pues, mi sueño se había cumplido y la casita pasó a convertirse en una pequeña escuela donde los valores fundamentales eran:
"Reconocer, compartir, recordar, valorar, convivir..."
Hablando con los enanitos, decidimos elaborar este blog, donde explicaríamos cada sesión durante este primer año, reflexionando de este modo sobre nuestras enseñanzas.
Personajes

DORMILÓN
Es el más relajado, por eso, se distrae muy fácilmente. Pues, hay que mejorar su puntualidad.

SABIO
Se trata del líder del grupo. Nació en enero y por lo tanto, es el más mayor. Pues, se nota la diferencia entre él y los nacidos a finales de año.

TÍMIDO
Es el más vergonzoso, siempre trata de ocultar su timidez por medio de una risa tonta. Constantemente, se pone muy nervioso y lo muestra poniendose rojo.

GRUÑÓN
Es el más pesimista y no apoya mi estancia en su casita. Además, es uno de los que más necesita aprender a convivir.

FELIZ
Es muy sentimental y optimista, desprende mucha felicidad. Tiene mucha imaginación y da buenos consejos al resto de la clase. Este forma buen equipo con Sabio.

MOCOSO
Siempre está resfriado y esto hace que le cueste más seguir el ritmo de la clase.

MUDITO
Es cariñoso e inocente, se comunica mediante el lenguaje gestual.
En mi escuela, vamos a trabajar mucho la expresión corporal. Por eso, Mudito nos ayudará mucho a avanzar.
Y solo quedo yo por presentarme...

Mis grandes aficiones son la lectura, la música y el baile. Soy alegre, divertida, creativa y amorosa. ¡Me encantan los abrazos!
Poco a poco me conoceréis más.
A continuación os voy a enseñar la canción que nos representa:


